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Los niños abusados no se lo inventan.

Hay un intento de inyectar en el consciente colectivo la creencia de que cuando una niña explica algo como "papá me dice que le toque ahí", o cuando un niño explica "mamá me toca ahí", esa niña y ese niño se están inventando lo que dicen. Los niños abusados no se pueden inventar esas cosas que explican sencillamente porque no forman parte de su vida a no ser que alguien las introduzca a la fuerza en ella. No están en su radar mental ni emocional. Es así de sencillo y de claro y, por eso, cuando se llega a determinadas instancias, esta realidad se distorsiona y manipula tanto como sea necesario para invalidar a esos niños como portadores de la verdad de lo que ocurr en sus vidas. Esta estrategia encaja perfectamente en los intereses de la extendidísima "cultura" pedófila que impregna todas las instituciones políticas, económicas y religiosas que conocemos, porque refuerza el discurso centrado en la idea de que los menores tienen plena capacidad de discernim...

Amor con condiciones

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Autor de la imagen: Markus Winkler. Unsplash Mi madre me dijo una vez, mientras me tapaba con la manta, "no seas nunca como él". Se refería a mi hermano. Como ocurre en muchísimas familias con dos hijos, mi hermano y yo estábamos en polaridades diferentes, poníamos en acción energías diferentes, aparentemente opuestas. Él era siete años mayor que yo y también construyó, como hacemos todos, un personaje recubierto en su propia armadura que le defendiera de los peligros que, como niño, percibía a su alrededor, dentro de casa mismo y fuera de ella. Para reducirlo a una palabra / arquetipo, él se atrincheró en el "rebelde", así que activaba conflictos con mis padres a menudo para conseguir, así, su atención, aunque fuera para pegarle, que es lo que a veces pasaba. Yo me atrincheré en el "estudioso", encerrado en mis libros y en la habitación buscando evitar el conflicto a toda cosa e, incluso, muchas veces, el contacto con mis padres, especialmente con mi madr...

Tabús

Este mes ha sido muy intenso para mí, interiormente. Notaba que algo se estaba moviendo, pero no tenía ninguna claridad sobre qué era. Me iban llegando fragmentos de información y recursos sin darme cuenta de a qué se referían concretamente y menos aún qué conexión había entre ellos.⁣ Hasta anoche y esta mañana, cuando aparecieron las piezas clave y las conexiones entre todas ellas. ⁣ ⁣ Hay en mi linaje paterno un tema tabú que todavía hoy lo es en muchas sociedades y, desde luego, en las hispanohablantes. Mucho menos en las angloparlantes. Tiene que ver con un tipo de vivencias que yo también he tenido y, aunque hace años que soy consciente del propósito de que formaran parte de mi plan álmico, ahora es infinitamente más claro.⁣ ⁣ Hay en mi linaje paterno y en mi vida un historial de violencia doméstica ejercida por mujeres sobre hombres, y situaciones extremas durísimas relacionadas con ello. Quienes me conocen desde hace unos años saben que en 2008 empecé a hablar del abuso sexual q...

No. Los nños y las niñas no tienen derecho a decidir con quién tienen relaciones sexuales

Hay cosas sobre las que no quiero, ni puedo ni debo callar, y las declaraciones de Irene Montero son una de ellas.⁣ No. Los niños y las niñas no tienen derecho a decidir con quién tener relaciones sexuales. Eso es una aberración concebible solo por la mente de una persona adulta pederasta o pedófila. A lo que los niños y las niñas (nunca he visto niñes) tienen derecho es a que nadie les manipule de tal manera que lleguen a un punto en que PAREZCA QUE esos niños o esas niñas CREEN que quieren tener relaciones sexuales. Esto es lo que en realidad está defendiendo Irene Montero y compañía. Y tiene un nombre muy claro: abuso sexual de menores. Con una burda manipulación del lenguaje, es decir, de la mente de quienes la escuchan, 𝗲𝘀𝘁𝗮 𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗽𝗿𝗲𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗹𝗲𝗴𝗶𝘁𝗶𝗺𝗮𝗿 𝗽𝗹𝗲𝗻𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗹 𝗮𝗯𝘂𝘀𝗼 𝘀𝗲𝘅𝘂𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗺𝗲𝗻𝗼𝗿𝗲𝘀, un tema que la llamada clase política española conoce muy de cerca, y no precisamente por estar del lado de los menores abusados. ⁣ ...

Una visión muy restringida del abuso sexual

Está muy extendida una concepción del abuso sexual hecha a medida de una energía masculina desconectada de la energía femenina, distorsionada, descorazonada, y encarnada, principalmente, por los hombres y las mujeres que se identifican con el perfil del hombre o la mujer que desprecia a las mujeres y a los hombres con una energía femenina muy despierta y activa . Originariamente, este tema es una cuestión de energía que se manifiesta de una forma muy dura y cruel a través de ese aspecto de la personalidad al que llamamos género, y del sexo. Esa visión bien extendida del abuso sexual está hecha a medida de ese tipo de personas porque son las que están en los puestos clave de las organizaciones e instituciones que administran el conglomerado de eso que llamamos el sistema. Según esta concepción , solo se puede hablar de violación de forma indiscutible cuando se dan estos supuestos: Un hombre es el perpetrador y una mujer, u otro hombre, o una persona menor de edad, es la víctima. Hay p...

La salida está en ti

Los primeros años de esta vida fueron muy duros, centrados en la casi absoluta pérdida de poder del niño que fui. Mi alma eligió la familia que eligió precisamente para eso, para vivir, junto con el amor que me dieron, el abuso físico y el abandono emocional en un grado suficiente como para llegar a sentirme absolutamente solo en el mundo desde los primeros años. Desde entonces, mi vida, la vida de mi personaje encarnado, ha sido un largo viaje de recuperación progresiva de todo ese poder perdido desde el principio. Todo lo que he vivido hasta ahora tiene sentido para mí. Sé, entiendo, acepto y abrazo el hecho de que todo tenía que estar ahí donde ha estado o donde está. Por el camino, he experimentado diferentes formas de pérdida de poder y su impacto en mí y en personas cercanas a mí, además de las que viví durante la infancia: relaciones de co-dependencia, ansiedad social, violencia doméstica, indigencia, discriminación, pensamientos suicidas recurrentes, la voz inmisericorde de un ...

La relación con mi cuerpo

La relación con mi cuerpo  ha sido difícil, en buena parte porque, desde muy poco antes de mi nacimiento mismo, empezaó ya a quedarse fuera de lo que se suele considerar como el funcionamiento "normal" de un cuerpo. Nací por cesárea y salí azul por la falta de oxígeno. Fue una forma estupenda de empezar a manifestar mi Urano y mi Plutón en conjunción, ambos, con mi Ascendente en Virgo. A los 8 meses tuve polio y mi pierna izquierda quedó un poco más corta y menos desarrollada que la derecha. A los dos años, tuve bronquitis asmática que dejó secuelas que me acompañaron casi 30 años. Y, desde no sé cuándo, y hasta los 12-13 años, viví abuso sexual en casa por parte de mi madre. Salí, pues, de la infancia y la adolescencia con mucho trabajo para hacer respecto a la relación con mi cuerpo. Ha sido, y sigue siendo, uno de los caminos de expansión de consciencia y de sanación escogidos por mi alma para esta encarnación. Sigo trabajandon con él, claro. El cuidado o el descuido de la...

Mi crisis de la mediana edad y el comienzo de mi despertar

Ahora sé que siempre he estado mucho más conectado con mi alma, con mi Ser, de lo que yo mismo era consciente. Revisando mi vida desde el punto en el que estoy ahora, es muy claro para mí. Pero no era así como yo lo veía entonces. Para empezar a ser consciente de mi alma, del sentido profundo de mi vida, de lo que soy y de lo que he venido a hacer en este mundo en esta encarnación, necesité destruir todo lo que había construido, sin dejar ni una pieza en su sitio. Cualquiera que me hubiera conocido en 2007 habría podido decir que "lo tenía todo", si uno valora la vida en función de lo que tiene, de lo que cree haber conseguido, de lo que el ego quiere que veamos como lo verdaderamente importante. En ese momento, llevaba 16 años de matrimonio, tenía un buen puñado de amigos y compañeros, un sueldo como profesor de los más altos del mundo, una preciosa casa en Washington DC, un estupendo coche automático, disponibilidad para viajar con cierta frecuencia, proyectos personales y ...

Reencuentro con mi madre

Mi madre murió en 1990 a los 58 años. Yo tenía 28 y viví su muerte con una desesperación tan desestabilizadora que llegó a preocupar a algunos de mis amigos. Por supuesto, yo no era consciente entonces de la razón profunda de semejante desesperación. Más de veinte años después, cuando yo tenía 46, empecé a mirar de frente a la parte más dolorosa de lo que había sido nuestra relación. Por prmera vez, me dije que una serie de recuerdos recurrentes que hasta ese momento yo había descrito para mí mismo como "desagradables" eran, en realidad, escenas de abuso sexual. El día que me dije esto de esta forma por primera vez empecé a caminar una senda que fue larga y muy, muy difícil. A lo largo de ese camino, absolutamente todas las piezas que conformaban el puzzle de mi vida saltaron por los aires. Yo deshice el puzzle. Tenía que empezar de nuevo, pero desde un punto muy, muy diferente a aquel desde el cual había construido la primera parte de mi vida. Mientras procesaba el abuso, lu...

Enfado

Durante unos años estuve muy enfadado con mi madre y con mi padre. Durante parte de esos años, llegué incluso a sentir odio por ella y menosprecio por él. Odio por ella cuando empecé a decirme que esos recuerdos desagradables que yo tenía eran, en realidad, escenas de abuso sexual. Desprecio por él cuando empecé a preguntarme dónde estaba su atención cuando ella abusaba de mí y él no abría la puerta para averiguar qué estaba pasando. Ese odio y ese desprecio venían de mi yo víctima, de esa parte de mí, o si se prefiere, de esa fase de mi proceso de toma de consciencia y sanación, en la que me veía a mí mismo como una víctima de las atrocidades cometidas por otras personas. Y más víctima aún, porque esas personas eran, precisamente, las que tenían que protegerme de, al menos, lo peor que pudiera pasarme. Estuve un tiempo metido en el personaje de la víctima que había vivido en el horror durante toda su infancia. El tiempo necesario para re-encontrarme con el dolor del niño herido, con l...

Mi padre me pegó una vez

Mi padre me pegó una vez. Me llevó años perdonarle por ello. A mi hermano le pegó varias veces y, hasta donde yo supe, no llegó a perdonárselo. ¿Tenía motivos mi padre para estar enfadado con nosotros cuando nos pegó? Probablemente, sí: para estar enfadado, frustrado, asustado, avergonzado incluso, como resultado de lo que fuera que nosotros hubiéramos hecho o dicho. Los motivos para pegarnos estaban todos dentro de él, no en nosotros. Nos pegó porque su enfado, su frustración, su miedo, su vergüenza, le desbordaron, y lo que sus golpes pretendían, en realidad, no era castigarnos, como él creía, sino hacer nuestro lo que era suyo. Y de eso, él no era consciente. Ni nosotros tampoco. "Mi padre / madre me pegaba, pero yo me lo merecía, porque yo era tremenda/o". He oído muchas veces, con distintas palabras, en diferentes versiones, esta misma afirmación de auto-odio. Dentro de cada persona adulta que dice esto, independientemente de su edad, hay una persona de muy pocos años ro...

El viaje a lo más profundo de uno mismo a través del dolor provocado por el abuso durante la infancia

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Hace diez años fui a ver la película El Laberinto del Fauno. Cuando salí del cine, sentía una profunda tristeza, un desconsuelo infinito. Estuve varias horas sin ser capaz de decir nada. Me daba cuenta de cómo me sentía, pero no sabía por qué me sentía así ni qué había desencadenado aquella reacción tan intensa, tan profunda, tan desoladora. Al día siguiente empecé a escribir un artículo que me habían encargado, y empecé a hablar de la película. No sabía por qué escribía sobre ella, ni qué era lo que quería decir. Simplemente, me puse a escribir y, a medida que lo hacía, iba viniendo a mí lo que quería decir. No podía pensarlo antes, solo podía percibirlo subiendo desde un rincón muy profundo, oscuro y antiguo de mí. Empecé a darme cuenta de que estaba muy, muy enojado con el director de la película por el final que había decidido darle a la protagonista. En esos meses estaba estudiando a Jung, leyendo y trabajando sobre la sombra. Eso me ayudó a ver que mi enojo no tenía nada que ver ...

DIARIO - 16. El problema de ser una familia. Pánico en casa. Sexo compulsivo

Philadelphia, 12 de Octubre de 2007 Recuerdo un día en que, después de cenar, sobre las ocho y media, ella se puso a trabajar con el ordenador, en la cocina. Yo me fui a la sala del televisor. Creo que le dije que iba allí un ratito para oír ruido, y mientras iba me daba cuenta de que me venía un pequeño ataque de pánico y sentía la necesidad de irme. No porque lo que hubiera fuera o en la ciudad fuese más interesante, sino porque sentía  la necesidad de escapar. No venía de mi mente, o de que pensara que no podía estar allí. Era un impulso que venía de dentro, y de lejos. Recuerdo que todo tenía un aire familiar, en el doble sentido de ya conocido y de propio de una familia, o de mi familia, para ser más exactos. Era una sensación similar a la del día que le dije a Laurel que nos habíamos convertido en una familia, y que eso era un problema para mí. Lo que no le dije es que, además, aquella noche me sentía con ella como me había sentido muchas veces con mi madre. Había algo en ell...

DIARIO - 15. Evitar estar solo. Formas de abuso. La pareja y la madre

  WARNING! En el texto de este post hay material explícito Philadelphia, 11 de Octubre de 2007 De hecho, es la madrugada del viernes 12. Cosas que hago para evitar pensar, estar solo con mi interior : Mirar la tele Ver películas Leer Trabajar Navegar por Internet Leer email Dormir Pasear Ir a librerías Comprar libros Hacer planes Empezar proyectos Cosas que me hacía : Tocarme el pene cuando me ponía supositorios Tocarme la bragueta cuando me arreglaba los bajos de pantalones Tocarme el culo cuando estaba de pie, en casa o en la calle Tocarme la espalda por debajo de la ropa durante horas, sentados en el sofá, viendo la tele. A veces bajaba la mano hasta el culo. Mirarme lascivamente y sonreír con carga sexual mientras me cambiaba de ropa Bañarme hasta al menos, creo, los 12 o 13 años. Me enjabonaba todo el cuerpo. Todo. Me espiaba por la puerta del baño cuando me lavaba las manos. Problemas que tengo con la intimidad : Hipótesis: la mujer con la que vivo se convierte, en mi mente, ...

DIARIO - 14. ¿Dónde quiero quedarme?

Philadelphia, 7 de Octubre de 2007 En el libro The Courage to Heal, Laura Davis dice: "Opting for security can provide you with  grounding and  stability, but it may mean  giving up your ambitions and dreams." Durante la primera parte de mi vida, es decir, hasta esta crisis, he estado casi obsesionado con la seguridad, sobre todo en lo que se refiere al trabajo y el dinero. Ser funcionario fue el principal objetivo durante mucho tiempo. Pero, al mismo tiempo, quiero que la seguridad tenga límites. En parte ese era el problema con el pueblo donde me dieron la plaza definitiva. ¿Cómo iba a quedarme allí toda la vida? ¿Me quiero quedar toda la vida en Philadelphia? No lo creo. Pero, ¿me quiero quedar para siempre en Barcelona? Creo que tampoco. Tal vez ya presentía eso cuando estaba allí, pero no era consciente de ello. En parte, me resisto a quedarme en un sitio para siempre porque representa, al menos, lo siguiente: Compromiso. Para mí, equivale a una trampa o una jaula. C...

DIARIO - 13. Ser retraído

    WARNING! En el texto de este post hay material explícito Philadelphia, 6 de Octubre de 2007 Ahora recuerdo que en casa era muy retraído para que mi madre me dejara en paz. No, no para  que me dejara en paz, sino porque no me dejaba en paz. Retraerme era la forma para mí de "encontrar" un espacio mío, en el que no me molestara. El abuso también me hizo retraído, especialmente durante el baño. Recuerdo que, a veces, me tocaba el culo, incluso en la calle. Un día, en El Corte Inglés, un tío se paseó por delante de mí varias veces y cada vez me frotaba la bragueta, hasta que se puso a mi lado y me ofreció 200 pesetas si le dejaba chupármela. Era en la sección de música, donde iba con Sisquella por las mañanas para escuchar los discos que ponían. Aquel día yo estaba solo. El tío me siguió hasta el metro, en la estación de Plaza Cataluña, hasta abajo, en el andén.  No dije nada en casa. Otro día, en la calle, un borracho, con la excusa de preguntarme dónde estaba el Pa...

DIARIO - 12. Necesidad de autodisciplina

Philadelphia, 5 de Octubre de 2007 Debería tener un horario cada día para disciplinarme, ocuparme de mí, encontrar trabajo, encontrar un apartamento nuevo. Quizá podría ser algo así: Mirar el correo electrónico y anuncios de apartamentos y oficinas durante el desayuno. Leer The Courage to Heal y escribir una media hora. No más tarde de las 9:30, empezar el trabajo. Al mediodía, darme un descanso de una media hora. No más tarde de las 2 o 2:3o, continuar el trabajo. Por la noche, algo para desconectar y socializar, y algo para alimentarme por dentro.

DIARIO - 11. Otro recuerdo, identificado.

  WARNING! En el texto de este post hay material explícito Philadelphia, 29 de Septiembre de 2007 Ayer me acordé de algo más. Recordé que mi madre me estuvo bañando hasta los 12 ó 13 años. Me acordé de aquella conversación telefónica que tuvo con mi tía, en la que le dijo que todavía estaba muy pegado a ella y que todavía me bañaba porque yo no sabía. No tengo recuerdos muy claros, pero sí recuerdo la sensación de que me enjabonaba todo el cuerpo, por delante y por detrás, y de que yo solo quería que aquello terminara lo antes posible.  Recuerdo sentirme encogido, retraído, como queriendo esconderme. Y entonces me di cuenta de que esa sensación ha estado mucho tiempo conmigo: durante muchos años he sido una persona retraída, y no solo físicamente, que también.

DIARIO - 10. Incesto madre - hijo

Philadelphia, 26 de Septiembre de 2007 En todas las formas de incesto, el papel de las necesidades no sexuales del abusador: afecto, pertenencia, raíces, ser dependiente y ser nutrido, son un cielo protector frente al estresante mundo exterior. El padre, un compañero ausente más que un compañero silencioso. Niños abusados sexualmente parecer tener mayores problemas de adaptación que las niñas. Flashbacks.

DIARIO - 10. Mother - son incest

Philadelphia, 26 de Septiembre de 2007 In all forms of incest, the role of nonsexual needs of the abuser: affection, belongingness, roots, to be dependent and nurtured, are a haven from stressful outside world. The father, an absent partner rather than a silent partner. Freud: the child with the fantasy wants protection against it. Sexually abused boys seem to have greater adjustment problems than girls. Flashbacks.

DIARIO - 9. Indicadores de posible abuso sexual

  Philadelphia, 26 de Septiembre de 2007 Refugiarse en mundos de fantasía. Promiscuidad sexual. No querer ir a casa. Relaciones deficientes. El abusadoosr tiende a intentar mantener al menor abusado sexualmente socialmente aislado de otros niños. No querer participar en actividades físicas / recreativas. Miedo a los adultos. Celos de los hermanos o niño escogido por el padre o la madre. Se difuminan las líneas generacionales. cEl padre o la madre, con frecuencia a solas con el niño. Favoritismo. Padre o madre muy sobreprotector + intenta aislar. Ataques repentinos de ansiedad, miedo, depresión. Aislamiento social. Absentismo escolar.

DIARIO - 9. Indicators of possible sexual abuse

 Philadelphia, September 26th, 2007 Withdrawal into fantasy worlds. Sexual promiscuity. Not wanting to go home. Poor or deteriorating peer relationships. The abuser tends to try to keep the sexually abused child socially isolated from other children. Unwillingness to participate in physical / recreational activities. Fear of adults. Siblings jealous of child chosen by parent. Blurring of generational lines. Parent often alone with one child. Favoritism. Overly protective parent + try to isolate. Sudden onset of anxiery, fear, depression. Social isolation. Truancy.